Nadie nos ha enseñado a pensar (y ese es el problema)
Vivimos en una época paradójica. Nunca habíamos tenido acceso a tanta información, tantos cursos, tantos expertos y tantas herramientas para aprender. En cuestión de segundos podemos encontrar respuestas a casi cualquier pregunta. Y ahora, además, la inteligencia artificial nos ayuda a generar ideas, resumir información o resolver problemas a una velocidad impensable hace apenas unos años. Sin embargo, hay algo que sigue preocupándome. Cada vez nos cuesta más pensar. Y no me refiero a la capacidad intelectual. Trabajo desde hace casi veinte años con profesionales brillantes, equipos altamente cualificados y organizaciones llenas de talento. El problema no es que falte inteligencia. El problema es que muchas veces falta espacio para pensar. Pensar de verdad. Pensar más allá de la reacción inmediata, de la respuesta rápida o de la primera solución que aparece. Nos hemos acostumbrado a vivir rodeados de estímulos. Pantallas, notificaciones, reuniones, mensajes, titulares, opiniones y algoritmos compiten constantemente [...]










