¡Hola de nuevo!

Hoy os traemos algunos aspectos clave, que posiblemente no os hayan contado, para llevar más allá la aplicación del Design Thinking y cocreeís de manera más efectiva con vuestro equipo. Tanto si estáis off como online.

1. Tu usuario no vive aislado, le influye un CONTEXTO

El Design Thinking es una metodología de innovación de aproximación humana, centrada en el usuario, es decir enfocada a fomentar la innovación descubriendo ideas basadas en necesidades reales de las personas. Para generar soluciones a problemas y retos de manera deseable (por el usuario), además de factible y viable por parte de la organización. Hasta aquí seguro que ya lo sabías. 

Desde Diana Pinos lo entendemos de manera holística, es decir, como un mindset- mas allá de una metodología- como una manera de pensar, de hacer, de sentir.

Si nos ceñimos únicamente a la descripción centrada en el pensamiento de diseño, nos puede llevar a centrarnos en la innovación dirigida únicamente a productos. Y el Design Thinking va mucho más allá, a resolver todo tipo de retos/problemas de una organización: nuevos productos, servicios, maneras de comunicar, nuevos posicionamientos, formas de trabajar, etc. por lo que ofrece la oportunidad de repensar paradigmas y generar soluciones realmente impactantes.

Pero tu usuario vive en un contexto. Por lo que es de vital importancia empezar conociendo este contexto. 

¿Cómo lo abordamos?

  • Buscando inspiración en fuentes como: Fjord Trends, Accenture, Gartner, Nielsen, entre otras.
  • Mediante estudios de tendencias realizados por profesionales y empresas expertas como Reality Things.
  • o realizando un desk research del sector. 

Para ello hay una herramienta, el Context Map Canva, que hemos adaptado y que puedes utilizar en el inicio del Design Thinking, para complementar la fase de EMPATÍA, y de esta manera ahondar en el contexto que te va a dotar de valiosos insights para empezar a innovar. La puedes econtrar aquí.

2. El aspecto psicológico de los participantes influye en los resultados

Cuando realizamos workshops de Design Thinking para innovar, es muy importante trabajar con los dos hemisferios del cerebro. El derecho, el más creativo – el pensamiento lateral, nos permitirá ver más allá de lo obvio. Y el izquierdo, el más racional- el que nos permite aterrizar la idea y hacerla viable. 

La clave del éxito del Design Thinking radica en el uso combinado de estos dos tipos de pensamiento; el divergente y el convergente.

Me di cuenta de la importancia de dedicarle un tiempo previo al entrenamiento de la percepción y del pensamiento lateral porque son dos aspectos clave que influyen en la creatividad. Es decir en la parte divergente del proceso. Y como suele ser la parte que más cuesta, decidí probar de realizar ejercicios de este tipo. Cuando lo hacía los resultados generados eran mejores.

El hecho de abrir nuestra percepción hace que nuestro horizonte creativo se expanda. 

Lo mismo pasa con el pensamiento lateral. Si lo entrenamos nos abrimos a nuevas vías, a nuevas soluciones, que no habríamos pensado antes y nos servirán para innovar.

Muchas veces las propia empresa u organización se boicotea ella misma, no sabiendo ver más allá de lo que tienen delante. Sin aprovechar las múltiples posibilidades y oportunidades que pueden ofrecer al mercado si se trabajan correctamente estos aspectos.

Si entrenamos previamente a nuestro cerebro lo predisponemos a que cree más y más rápido, por lo que se generan mejores workshops, ya que partimos con participantes entrenados a generar  un mayor número de ideas.

3. Las herramientas transversales, el comodín de la CREATIVIDAD – icebreakers

Dentro de todo el proceso estructurado de los 5 pasos del Design Thinking, es importante marcar y diferenciar los momentos divergentes de los convergentes. Y preparar a los participantes para ello.

Dicen que nunca tendrás una segunda oportunidad para causar una primera impresión. Los procesos y workshops de Design Thinking se hacen en equipo. Y los equipos están formados por personas. Es por ello que dediques tiempo y pienses bien una buena manera de introducción y presentación del taller.

Para ello nosotros utilizamos los ICEBREAKERS. Tenemos muchos propios, que hemos creado o adaptado según el target, el objetivo y el tiempo del que dispongamos. 

Los icebreakers sirven para romper el hielo a la hora de empezar una reunión y hacer presentaciones de manera diferente. Ideales para utilizar al inicio; de un taller, de una formación o de una reunión.

Esto no te lo explican como el proceso en sí, evidentemente. Pero entendido holísticamente, tal como lo entendemos desde Diana Pinos, es importante ir más allá y organizar un workshop en clave de resolución de problemas. Para enriquecer todo el proceso teniendo en cuenta todos los factores humanos que intervienen. 

En este caso, a todo el mundo muchas veces nos da vergüenza presentarnos fríamente sin más, y es más difícil empezar de lleno. Pero si haces alguna actividad creativa inicial, como un icebreaker, hace que la gente empiece a entrenar la parte derecha del cerebro, la que está menos acostumbrada a trabajar. Y todo ello hará que el proceso sea mucho más fluido.

4. Las herramientas transversales, el comodín de la CREATIVIDAD – energizers

En general, lo que más cuesta muchas veces en un workshop de Design Thinking es la parte divergente. Necesitamos muchas ideas antes de seleccionar o confeccionar la correcta. No sé si sabéis que de cada 30 ideas, una es válida. ¡Imaginad la cantidad de ideas que necesitamos para generar una solución exitosa!

Para ello existen muchas técnicas de creatividad, donde en nuestro Creativikit® podréis encontrar y poner en práctica muchas de ellas.

Es de vital importancia potenciar este trabajo creativo con otra herramienta que la consideramos transversal, los ENERGIZERS. Se trata de dinámicas que sirven para entrenar el lado derecho del cerebro para predisponer un mayor trabajo creativo. Aumentan el nivel de energía necesario para crear múltiples ideas.

A la hora de elegir uno u otro ten en cuenta el tipo de target, el objetivo general y el tiempo y número de participantes.

5. Keep calm my Design Thinker, y haz PAUSAS

La atención no es infinita. Todo ser humano tiene sus límites. 

Los momentos de atención oscilan entre 90 y 110 minutos. Diversos estudios demuestran que la atención sostenida sólo puede mantenerse durante cortos períodos de tiempo que no superan los 15 minutos.

Esto es bueno que lo tengas en cuenta cuando hagas tus sesiones de Design Thinking, ya que hará cuadrar mejor los flujos, utilizar de mejor manera determinadas herramientas, combinar de forma efectiva los momentos divergentes- convergentes y llegar a una óptima solución.

Ten siempre al lado un cronómetro, piensa en tu equipo, y más si llevan horas detrás de una pantalla, y calcula los tiempos de descanso 😉

6. Todo es cuestión de ACTITUD

Esto es algo que por muchos cursos, másters que hagas sobre Design Thinking no vas a aprender. Es algo que viene de dentro. Y me dirás, vale Diana, ¿y cómo lo hago? la respuesta es fácil, ¡¡¡QUERIENDO!!! 

El hecho de plantearnos afirmaciones positivas, hace que nuestro cerebro trabaje hacia conseguir nuestras metas. Somos seres creadores, no olvidemos que, si tenemos una actitud positiva, siempre seremos capaces de generar una mejor predisposición a ser más creativos, a trabajar en equipo y a generar mejores ideas.

¡Si quieres puedes!

7. No te olvides de llevar siempre un AS BAJO LA MANGA

Hay que ser como el bambú amigxs. Es decir flexibles, por mucho que esta metodología tenga unos pasos y herramientas, siempre hay que ir con recursos de más “por si acaso”.

Como os iba explicando al inicio, es una metodología de enfoque humano, por y para humanos. Por lo que habrá dinámicas o equipos de trabajo que lo harán muy rápido y otros que necesitarán más tiempo. Todo está bien, lo importante es saber llevar esos espacios y tiempos.

También puede pasar que te des cuenta que para un caso determinado te vaya mejor utilizar un tipo de canvas u herramienta que otro. Es decir, no todo es ABC, puede ser que con una misma herramienta se use en una fase, se pueda usar en otra.  Yo siempre le digo a mi equipo que llevemos diferentes herramientas y canvas, por si se da el caso que algún grupo es más avanzado, o por si por el tipo de reto concreto que están trabajando necesitan profundizar más en un determinado target. Por ejemplo: si solo tenía preparado un canva Persona y un Mapa de empatía, quizás puedan hacer además un Customer Journey que les enriquezca aún más. O quizás en ese equipo, estén ideando un nuevo servicio y puedan sacarle mayor provecho. Lo importante, es saber jugar bien todas las cartas. 

El llevar muchos años trabajando con múltiples sectores, marcas de diversos ámbitos, tipo de participantes, targets, categorías, etc. me ha hecho ser muy flexible en las dinámicas. Y vosotros lo podéis conseguir conociendo bien todas las herramientas y por supuesto con la práctica, que es como se aprende, haciendo 🙂

Si queréis saber más trucos específicos para cada fase, conocer los pasos y acceder a las herramientas, las que os menciono aquí y muchas más, para tener nuevas ideas y soluciones a cualquier reto. No os perdáis nuestro nuevo curso online de Design Thinking.

 

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